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paths of peace

Movimiento Jóvenes por la Paz

Esta es la propuesta de Sant'Egidio para contrarrestar la violencia difusa en América Latina, que se convierte en modelo para muchos jóvenes.

La característica principal es la de escuchar al chico en su necesidad de encontrar un entorno educativo auténtico, es decir, que sea creíble a sus ojos, y responder a sus demandas. Demasiado a menudo los jóvenes crecen en un vacío educativo, llenado a veces por los videojuegos o por el ordenador. Verdadero también para los niños, en la juventud este vacío amenaza con crear daños permanentes, dejando al chico solo, sin ideales y sin sueños fuera del consumismo, dejándolo en situación de riesgo ante la desorientación y la criminalidad.

Los jóvenes necesitan estar juntos, pero las bandas juveniles aparecen cada vez más en las páginas de los periódicos debido a episodios de violencia o corrupción, y no sólo como fenómeno unido al deterioro de un entorno pobre. Al contrario, las bandas confirman que también en entornos sociales más elevados los grupos juveniles a menudo están basados en la violencia, en el abuso del más débil, en modelos de agresividad vencedora.

jóvenes por la paz

Así pues, JXP se presenta con un fuerte componente educativo de socialización que responde a la necesidad de estar junto a los demás, a la necesidad del "grupo de iguales", típico de esta edad. Pero dicha socialización está guiada, por así decirlo, hacia el conocimiento de la realidad que les rodea, sin dejar que el joven quede prisionero de una cultura reducida, cerrada, a veces intolerante. Comprender la realidad, aprendiendo a reconocer en ella los daños provocados por la violencia, por el abuso, por la guerra. Comprender la realidad del mundo con una aspiración: hacerlo más humano y más justo.

El racismo, las guerras, el hambre, la diferencia entre Norte y Sur del mundo, la paz, son algunos de los temas afrontados en estos años y que ahora forman parte de la cultura personal de nuestros jóvenes. Estos temas han sido presentados y conocidos, donde ha sido posible, a través de testimonios, encuentros y relaciones directas para tocar la vivencia de los chicos para llegar ser parte de su cultura y de su experiencia personal.

En particular, los jóvenes aprenden a conocer y querer a los ancianos, aparentemente lejanos de su existencia juvenil. Pero justo la distancia que separa estas generaciones es el origen de muchas incomprensiones y a menudo de actitudes de rechazo, cuando no de auténticos episodios de violencia contra los ancianos. EN JXP se enseña a los jóvenes que la vejez es parte de la vida humana y que es posible ser amigos de los ancianos, defenderles y ayudarles. Los jóvenes lo experimentan directamente en encuentros y fiestas con los ancianos, donde se lleva a la práctica la reconciliación entre las diferentes generaciones.

Nuestro sonido es claro, puedes oírlo y reconocerlo. Lo oirás cada vez que nuestra música tenga que subir el volumen para responder a la violencia, al racismo, al desprecio y a la guerra.